DIOS ES PADRE
ES AMOR… Premia y
Castiga con Poder

La Biblia
enseña que Dios "es el que es", eterno, sin principio ni fin, Creador
del cielo y la tierra, nuestro Padre… lo más excelente y admirable que se puede
decir ni pensar, un Señor infinitamente bueno, poderosos, sabio y justo,
principio y fin de todas las cosas, premiador de buenos y castigador de malos.
Dios
es amor: 1 Juan 4: 8 y 18
Dios te ama a
ti más que una madre a su hijo recién nacido: "¿Acaso olvida una mujer
a su niño de pecho, sin compadecerse del hijo de sus entrañas? Pues aunque ésas
llegasen a olvidar, yo no te olvido" (Isaías 49:15).
Te amo
y te conozco personalmente por tu nombre, ¡tú me perteneces! dice Isaías
43:1. Y se cuida tanto de ti personalmente que hasta los cabellos de tu cabeza
tiene contados, dicen en Mateo
10:30. Quiere
que seas su hijo, darte toda su herencia, y lo que tienes que hacer es
arrepentirte, dejar de ser egoísta y orgulloso, y creer en Jesús (Juan 1:12,
Marcos 1:15)
Dios nos
quiere tanto a ti y a mí, que sólo en pensar en que puede perdernos le tiemblan
las entrañas y le palpita el corazón, nos dice Oseas
11:8… Y cuando un pecador se arrepiente Dios se alegra, se goza, exulta y hasta
danza con júbilo, nos dice Sofonías 3:17; y no sólo
Dios, sino que
Dios mismo
organiza una gran fiesta en el cielo, como nos cuenta en cada una de las tres
parábolas de la misericordia de Dios en Lucas 15.
Cuando uno
piensa esto pareciera que Dios se ha vuelto loco, y así realmente San Pablo nos
habla de la "locura de Dios", más sabia que todos los hombres, en 1 Cor. 1:25. Tanto amó Dios al mundo (a ti y a mí) que le
dio su unigénito Hijo, para que todo el que crea en Él no perezca sino que
tenga la vida eterna (Juan 3:16). ¡Vida eterna! Es felicidad para
siempre, gozo a lo grande sin interrupción… y su Hijo, Jesús, que es Dios, nos
amó tanto que murió en la cruz por nuestro amor y ahora se hace pan y vino en
la Eucaristía, para ser nuestro "pan de cada día". (Juan 6:48-58).
2.
Dios está en todas partes: Lo sabe y lo ve todo
El salmo 139
es el salmo de la omnipresencia y de la omnisciencia de Dios: Dios todo lo ve,
no podemos escondernos de Él, hasta los pensamientos los ve.
Oh Yavé, tú me has
examinado y me
conoces… Pues aun está la palabra en mi boca, y tú Yavé, lo sabes todo. Me envuelves por detrás y por delante…
Si subiera a los cielos, allí estás tú. Si bajare al seul,
allí estás presente… porque
tú formaste mis entrañas, tú me tejiste en el seno de mi
madre. Ya vieron tus ojos mis obras, siendo escritas todas en tu libro (Salmo 139:
1,4,5,8,13,15). En todo lugar están los ojos de Yavé, observando a los malos y a los buenos, (Proverbios
15:3)
No sólo esto.
¿Te gustaría que se hiciera una película de toda tu vida? Con todo lo que
hiciste y pensaste, lo que hiciste en público y en privado… ¿Verdad
que de algunas cosas te sentirías muy
orgulloso, pero otras no quisieras que las vieran tu esposa, ni
tus hijos o amigos? Pues se está haciendo una película completa de toda tu
vida. Todo lo que has hecho está en esa película, y hasta lo que has pensado.
¡Y todo el mundo la va a ver! Así lo dice la Biblia: "Ya vieron tus
ojos
mis obras, siendo escritas todas en tu libro" (Salmo
139:15). Yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de
ella darán cuenta en el día del juicio" (Mateo 12:36). "Porque
no hay nada oculto que no haya de ser manifestado, ni escondido que ho haya de salir a la luz" (Marcos 4:22).
3. Dios
castiga como Padre:
Dios nos
castiga como Padre bueno, para corregirnos, para purificarnos, instruirnos…
Como el escultor da golpes de cincel, así nos da golpes con amor para obtener
de nosotros la escultura pura que quiere llevar para siempre al cielo. Hijo
mío, no menosprecies la corrección del Señor y
no desmayes reprendido por Él, porque el Señor a quien ama,
le reprende, y azota al todo el que recibe por hijo. Aguantad con vistas a la
corrección. Como con hijos se porta Dios con vosotros.
¿Pues
qué hijo hay que su padre no corrija? Pero si no os alcanzase la corrección de
la cual todos han participado, argumento sería de que erais bastardos
y no legítimos" (Hebreos 12: 5-12). Lea usted el texto completo, porque
es maravilloso. Sobre todo léalo cuando tenga algún sufrimiento. Yo ya lo he
leído más de cien veces.
Dios castiga al malo
"con poder":
a- En el
Antiguo Testamento:
He leído
algunos libros protestantes que enseñan erróneamente que Dios no castiga, que
los males los da el demonio. La Biblia enseña que Dios castiga "con
poder" a los que hacen el mal… que
"nadie
se ríe de Dios". Dios no es un padre tonto, es justo y es
"poderoso"… y toda la historia de la Biblia en el Antiguo Testamento
es el Pueblo de Dios que es premiado abundantemente por Dios
cuando le es fiel, y que es castigado duramente por el mismo
Dios cuando le es infiel. Cuando tenían buenas cosechas le daban gracias a
Dios, porque sabían que les venían de la mano de Dios. Cuando tenían plagas o
calamidades, pedían perdón a Dios porque sabían que era Dios quien se las
mandaba…
Dios no sólo
castiga a los que hacen el mal, sino a sus hijos y nietos y biznietos. Así lo
dice la Biblia: No os engañéis, Dios no puede ser burlado, pues todo lo que
el hombre sembrare, eso recogerá (Gálatas, 6:7). Yo
soy Yavé, tu Dios, un Dios celoso, que castigo la
maldad de los padres
en sus hijos, nietos y biznietos, y hago misericordia por
mil generaciones a los que me aman y guardan mis mandamientos.
(Deuteronomio 5:9).
Más de cien
veces habla la Bilbia sobre la ira y cólera de Dios,
y en muchas ocasiones nos expone cómo se manifestó con poder esa "ira y la
cólera del Señor".
Nos dice
también la Biblia con ocasión del diluvio: "Yavé
se arrepintió de haber hecho al hombre sobre la tierra doliéndose grandemente y
dijo: Voy a exterminar al hombre que creé sobre la faz de la tierra. (Génesis
6:6). ¡Y lo exterminó con el Diluvio Universal! En Sodoma
y Gomorra, nótese
que fue Dios, no Satanás, quien destruyó las dos ciudades: "Hizo Yavé llover sobre Sodoma y Gomorra azufre y fuego de Yavé,
desde el cielo." (Génesis 19:24).
En las Plagas
de Egipto, fue Dios en persona quien las mandó, fue Dios quien mandó las pestes
y las enfermedades. Cinco capítulos dedica el Éxodo
para describir las diez plagas. Dios manda una
peste mortífera, pústulas eruptivas y tumores a hombres y
animales, y mata a todo primogénito de Israel (Éxodo 9, 10, 11).
Yo doy
la vida, yo doy la muerte. Yo hiero y yo sano (Deuteronomio
32;39).
Deuteronomio
28 contiene las bendiciones y maldiciones de Dios. Léalo usted por completo, he
aquí un resumen:
A los que obedecen la Ley de Dios, todo les va bien.
Tendrán gran honor, los hijo serán benditos, tendrán
buenas cosechas, derrotarán a los enemigos, todo son dones y bendiciones, y
felicidad…
Al que desobedece la Ley de Dios: Será maldito en la ciudad,
malditos los hijos… Yavé te herirá de tisis, de
fiebre, de inflamación, de ardor, de sequía, de podredumbre, de úlceras, de
locura…
será derrotado por su enemigo… otro gozará su mujer… sus
hijos e hijas serán llevados cautivos… tendrá malas cosechas, sus árboles los
comerá la langosta, no tendrá para comer… Y en Deuteronomio 28:53 dice algo tan
tremendo que no quiero ponerlo aquí, léalo usted mismo en su Biblia.
b- En el
Nuevo Testamento:
Algunos
cristianos dicen que Dios castigaba en el Antiguo Testamento, pero no en el
Nuevo. Esto es un error, porque Dios, en el Nuevo Testamento, castiga también,
y más fuerte que en el Antiguo testamento: Ahora con el INFIERNO. El infierno
apenas se nombra en el Antiguo
Testamento,
pero en el Nuevo se describe como algo eterno, para siempre, sufriendo día y noche
sin morirse, sin descanso, bebiendo por siempre de la ira y furor de Dios… Más
de cincuenta veces hable el Nuevo Testamento del Infierno: Si alguno adora a
la bestia, beberá del furor de Dios, que
ha sido derramado sin mezcla en la copa de su ira, y será
atormentado con el fuego y el azufre delante de los santos ángeles y del
Cordero, y el humo de su tormento subirá por los siglos de los siglos, y no
tendrán reposo día y noche (Apocalipsis 14:20) Y dirá a los de la izquierda:
Apartaos
de mi, malditos, al fuego eterno… E irán al suplicio
eterno, y los justos a la vida eterna. (Mateo 25:41 y 46).
En
Resumen: Dios es Amor, nos da todo… pero es "celoso", quiere que le demos
todo… Nos hizo para que seamos eternamente felices con Él, pero nos hizo
libres, y si no obedecemos sus leyes, nos castigará poderosamente en esta vida,
y en el infierno eternamente.