No robarás
Éxodo 20:15

12 de abril de 1991
"Mi adorada hija,
te enseñaré sobre el robo. Comienza a escribir.
"Cada vez
que eres deshonesto, estás robando. La deshonestidad lastima tu alma y la de los
demás. Entonces eres culpable de robar Mi preciosa vida en el alma. Eres un
hurtador, un ladrón. Yo te digo, no hay nada peor que robar la vida del alma.
"Nadie le
roba a otro sin robarme a Mí primero. Yo te acusaré ante Mí. Arrepiéntete.
Arrepiéntete. Arrepiéntete.
"Ningún
hombre escapa del castigo por sus pecados. Le castigaré con el remordimiento de
conciencia en esta vida y le reformaré y, después, su alma será purgada. Mi
amor por cada alma es inmenso, y yo exijo pureza. Ámenme puramente, amen puramente
a los demás.
"Padres,
cuando no dan amor, le están robando a sus hijos Mi amor. Si toman Mi amor y se
lo guardan para sí, son como ladrones que toman pero nunca dan.
"Cuando son
egoístas, roban todo para sí mismos. Un ladrón toma y no da. Sólo dando
comienzan a entrar en mi Reino. Sólo cuando se entregan completamente, dejan de
tomar. Cuando se rinden y dan Mi amor plenamente, entonces ya no pueden tomar,
sino que dan.
"Un ladrón toma
y es codicioso. Quiere tomar más y más. Si sólo toman y nunca dan, ¿acaso no
son ladrones?
"Yo no
tengo ningún ladrón en Mi Reino. Mi Reino no es de este mundo. Nancy, todos mis
mandamientos son reglas de amor. Falla en el amor, y fallarás en Mi Reino".

Estamos
obligados a dar a cada cual lo que de derecho le corresponde. Todos tienen
derecho a disponer de las cosas propias aunque sin olvidar su función social.
El 7° prohíbe toda injusticia externa y el 10° toda injusticia interna.
Se prohíbe:
El hurto o robo.
La compra de cosas robadas.
El fraude o engaño en el comercio (peso, calidad,
precio, etc.)
La rapiña: Cuando los patrones no pagan al obrero el
justo salario.
Los obreros que no han cumplido su trabajo y exigen
la paga completa.
La usura.
El no pagar las deudas.
El acaparamiento (Prov. 11,26).
El que ha robado o dañado al prójimo en sus
bienes si puede, debe restituir y resarcir los perjuicios causados.