
El Primer Misterio Glorioso

En la madruga del primer día de la semana, Yo estaba con Juan
y Pedro. Yo estaba en mi cuarto sola: Ahí estaba mi hijo: El se me acerco, El
me dijo, “Ven, por que eres la merecida
de ser la primera de Ver mi cuerpo resucitado.” El Señor me
permitió que le besara Su mano y ser acojada. El Señor en Su cuerpo Glorificado
en el que tenia las huellas de las
heridas de los puntos en sus manos, pies y la lanza que
atravesó Su lado, ya no era El hijo sangriento que vi en el camino al Calvario:
Su cuerpo estaba lleno de luz, una luz que
estaba eminando de su cuerpo. Jesús luego me dijo, “No vayas,
Mi madre, a decirles a mis discípulos hasta que haiga mandado a Maria Magdalena
porque es todo el Plan del Padre.
Ellos llegaran ala fe, viendo y tocando. Yo eh venido a ti
porque tu tienes fe. Reza que mis decipulos Me acepten resucitado de la
muerte.”
Luego se fue a aparecerse a Maria Magdalena, alas mujeres, y
luego a Sus discípulos.
Amen



Mis Hijos
lo mas precioso que tienen de regalo es su fe.
Tu fe no
debe de ser escondida: Tu fe debe ser tu mayor motivación en tu vida.
Olvida toda
duda con rezos: dense totalmente a Jesús Quien les
va iluminar
sus mentes y corazones a través del poder de la resurrección.
Y estaré ahí con ustedes rezando.
Amen

Padre Nuestro,
10 Aves Marías, Gloria Al
Padre, Rezo de Fátima

EL PADRE NUESTRO
Padre nuestro, que estás en el Cielo,
santificado sea Tu nombre; venga a nosotros Tu Reino; hágase Tu Voluntad, así
en la tierra como en el cielo.
Dános hoy nuestro
pan de cada día; perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a
los que nos ofenden; no nos dejes caer en tentación y líbranos del mal.
Amén.

EL AVE MARÍA
Dios te salve María, llena eres de
Gracia, El Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito
es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María
Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra
muerte.
Amén.

EL GLORIA
Gloria al Padre, y al Hijo y al
Espíritu Santo.
Como era en el principio, es ahora y siempre por los
siglos de los siglos.
Amén.
Rezo de Fátima:
Oh, Jesús Mió
"O Jesús mío, perdona nuestros
pecados: sálvanos de los fuegos del infierno, conduce nuestras almas hacia el
cielo, especialmente aquellas más necesitadas de Tu Misericordia."
Amen

