
EL TERCER MISTERIO GLORIOSO LA VENIDAD DEL ESPIRITU SANTO
Era el día del Pentecostal: la
ciudad de Jerusalén estaba lleno de gente. Toda la gente de todas las naciones
conocidas del mundo que estaban ahí de la creencia judía vinieron a Jerusalén a
celebrar la fiesta de
puestos. Los discípulos y los
familiares de mí Hijo y yo estábamos todavía en el cuarto de arriba, cuando de
repente oímos un fuerte viento: En el cuarto podíamos sentir el viento en
nuestras caras y luego nosotros vimos un
fuego ahí en medio de nosotros:
un fuego que no era de este mundo pero un Fuego que vino así nuestras cabezas y
nos toco y fuimos llenos del amor inmenso de Dios. Nosotros sentimos amor y
paz: nosotros sentimos
amor. Todo nuestro miedo se
había ido: nosotros ya no teniamos miedo de quien viniera a nuestra puerta. El
discípulo
Juan vino así a mi y dijo, “Madre semos libres!
Nosotros semos libres!” Pedro vino así a mi, “Mi señora,
mira la promesa de tu hijo esta
aquí.” Yo le dije a Pedro, “Esto no debe quedarse contigo: ve y dile a todos de
Jesús.” El apóstol Pedro tomo la guía y abrió la puerta del cuarto de arriba y
los apóstoles y los discípulos
fueron así afuera. Ahí había
gente de todas naciónes, de cada lenguaje y aun todos estaban entiendo el
sermón de Pedro. Todos estaban entendiendo el mensaje de salvación. Pedro dijo,
“No estamos borrachos. Este es el
Cumplimiento de lo que fue
dicho por el profeta Joel: el Espíritu de nuestro Señor vendrá todas carnes.
Sálvense ustedes, “El dijo, “Arrepiéntanse de sus pecados y sean bautizados en
el nombre de nuestro Señor
Jesús y ustedes también
recibirán El Espíritu Santo.” En ese día tres mil entraron ala iglesia de mi
hijo. Yo estaba en el cuarto oyendo a Pedro y estaba viendo los apóstoles
bautizar a esos quienes vinieron. Jesús
otra vez lleno sus palabras:
El poder del Espíritu vendrá
sobre sus discípulos quienes fueron testigos de El.
Amen



(Foto fue tomada
en un lugar de aparición en Arizona)

Mis hijos, recen al Padre Celestial en este misterio por el poder del
Espíritu Santo para que les llene ustedes con amor y con bondad. Recen al Padre
que el fuego del espíritu los purificara a ustedes de toda clase de
Pecado. Mis hijos, si están en pecado, vayan y busquen el perdón en el
sacramento de reconciliación y luego recen a mi Hijo que el Espíritu Santo les
llene su espíritu con cada gracia necesaria para sus salvación y por la
Salvación de otros. También, mis hijos, compartan las buenas noticias
que Jesús es el Salvador del Mundo y no hay otro salvador que Jesús. Yo rezare
que El Señor use a ustedes en su poder
y por la gracia del Espíritu Santo que ustedes sean transformados en
testigos de Jesús.
Amen

Padre Nuestro, 10 Aves Marías, Gloria Al Padre, Rezo de Fátima

EL PADRE NUESTRO
Padre nuestro, que estás en el Cielo,
santificado sea Tu nombre; venga a nosotros Tu Reino; hágase Tu Voluntad, así
en la tierra como en el cielo.
Dános hoy
nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas como también nosotros
perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en tentación y líbranos del
mal.
Amén.

EL AVE MARÍA
Dios te salve María, llena eres de
Gracia, El Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito
es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María
Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra
muerte.
Amén.

EL GLORIA
Gloria al Padre, y al Hijo y al
Espíritu Santo.
Como era en el principio, es ahora y siempre por los
siglos de los siglos.
Amén.

Rezo de Fátima:
Oh, Jesús Mió
"O Jesús mío, perdona nuestros
pecados: sálvanos de los fuegos del infierno, conduce nuestras almas hacia el
cielo, especialmente aquellas más necesitadas de Tu Misericordia."
Amen
