
El Tercer
Misterio Gozosos
La Natividad de Nuestro Señor Jesús
Cristo

José y yo venimos a Betania porque había decretado que todos fueran a su
pueblo de sus antepasados para registrarse. En obediencia, José y yo fuimos.
Dios uniformemente uso la
opresión del gobierno Romano a traer tu salvación: porque en este tiempo de
opresión, mi hijo, tu salvador, nació. Nosotros buscamos el lugar pero no había
campo en el mesón: el pueblo estaba tan lleno.
Lo que fue ofrecido a nosotros fue un establo no muy lejos de
donde estaban los borregueros cuidando sus animales. Fue pronto que mi Hijo, tu
salvador nació: el Rey de Reyes nacería pobre. Fue pronto que la misma palabra
seria hecha carne.
José me dejo en el
establo fue afuera por un rato pensando que no era merecido de
estar presente en este milagro tan grande, Mientras el pensaba., el momento
llego cuando mi Hijo fue introducido al mundo.
Por el amor inmenso que
El Señor me lleno, yo no sentí dolor en su nacimiento. Ahí había pura alegría a
la llegada de mi hijo. Yo lo tome en mis brazos: El era el Salvador del mundo.
Un rato después, José,
entro, y vio a la Criatura El también sentía
una alegría maravillosa. Cuando un tiempo paso, los borregueros que
estaban cerca del establo vinieron. Ellos sabían del nacimiento de mi Hijo: los
Ángeles les habían dicho.
El Cielo estaba
felizmente del nacimiento de mi hijo.
Amen


(de la película reciente de La
Natividad)

Mis hijos, vean así la grandeza de tu Señor
quien te ama tanto que bajo para enseñarte el inmenso amor que tiene por ti.
Enséñale tu
amor inmenso por El: se humilde, se agradecido por lo que tienes, sea poquito o
mucho, y lo que tu tengas, úsalo en una manera que le dará placer a mi Hijo.
Ve la cara de
mi Hijo en los necesitados, los que piden, y responde con amor a El. Reza al
Padre celestial en este misterio por regalo de simplicidad y por los gritos de
los pobres, y yo rezare contigo.
Yo le pediré al
Padre que te de la gracia de dar y que seas generoso con los menos
desafortunados. Tu Madre Maria estará ahí cuando estés rezando.
Amen

Padre Nuestro, 10 Aves Marías, Gloria Al Padre, Rezo de Fátima,


EL PADRE NUESTRO
Padre nuestro, que estás en el Cielo,
santificado sea Tu nombre; venga a nosotros Tu Reino; hágase Tu Voluntad, así
en la tierra como en el cielo.
Dános hoy nuestro pan
de cada día; perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los
que nos ofenden; no nos dejes caer en tentación y líbranos del mal.
Amén.
EL AVE MARÍA
Dios te salve María, llena eres de
Gracia, El Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito
es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María
Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra
muerte.
Amén.

EL GLORIA
Gloria al Padre, y al Hijo y al
Espíritu Santo.
Como era en el principio, es ahora y siempre por los
siglos de los siglos.
Amén.
Rezo de Fátima: Oh Jesús Mió
"O Jesús mío, perdona nuestros
pecados: sálvanos de los fuegos del infierno, conduce nuestras almas hacia el
cielo, especialmente aquellas más necesitadas de Tu Misericordia."
Amen


